Empezar por la decisión, no por el equipo
Una inspección debe partir de una pregunta concreta: qué información necesita el responsable del activo y para qué decisión. Capturar imágenes no equivale por sí solo a emitir un diagnóstico técnico.
- Identificar el activo, su ubicación y el responsable del encargo.
- Definir qué zonas o elementos deben observarse.
- Acordar quién interpretará los resultados y con qué criterios.
Elegir la captura según el alcance
El zoom, la captura térmica y el LiDAR proporcionan información diferente. La selección debe responder al objetivo, las condiciones del entorno y los requisitos de interpretación. COVERTUM dispone de equipos con estas capacidades; su disponibilidad no garantiza la idoneidad de cualquier medición ni una autorización de vuelo.
- Precisar el detalle y cobertura requeridos.
- Acordar condiciones de captura y limitaciones.
- Separar observación, análisis de datos y dictamen especializado.
Acordar entregables y trazabilidad
Antes del trabajo, conviene definir qué recibirá el cliente: imágenes, datos, visualización, análisis o integración con sus herramientas. También debe acordarse cómo se identifican los elementos observados, qué limitaciones se documentan y quién puede acceder a la información.
Planificar la operación y la revisión
La ubicación, las personas próximas, los accesos y las restricciones de vuelo condicionan el trabajo. En Andorra deben comprobarse los requisitos aplicables a la operación concreta. El alcance final se acuerda antes del vuelo; no se presupone que todo activo pueda inspeccionarse de la misma forma.